Necesidades Particulares

Los suburbios fabriles iban surgiendo adelante mío, me adentre en ese silencio raro, voy pisando cristales rotos, diarios antiguos, cosa sin nombre en la noche. Mi trabajo no queda mucho más lejos, la dirección debería estar unas dos cuadras más adelante. Nadie me hablo mal de este barrio y aun así nadie me recomendó aceptar el turno noche, en fin es un trabajo, dinero en contra-prestación de un servicio realizado por mi persona en una determinada cantidad de tiempo; con el dinero sobreviviría mejor, pagaría el alquiler unos meses y podría comprarme algo de ropa nueva, quizás hasta ahorrar para cambiar la tv o la computadora. Esa promesa me tenía acá, cruzando calles que nunca cruce un día que estuvo muy nublado y ventoso, ahora me rodeaba el frío de la luna. Adelante alguien dobla la esquina del lado de enfrente, no puedo verlo bien, hay árboles y autos sobre la vereda. Espero lo mejor pero me preparo para lo peor. Cruzando la siguiente calle veo algo de luz, una ventana, quizás sea u...